Para mejorar tu salud cardiovascular, no te enfoques en tus niveles de colesterol

colesterol y salud cardiovascular

Si quieres cuidar de tu salud, tus niveles de colesterol están al final de la lista de las cosas en las que enfocarte. Hay factores más importantes que vienen primero. 

Los niveles de colesterol no se relacionan con una mayor probabilidad de muerte. Y esto es lo que más importa. 

Además, sus niveles tienen poco que ver con la presencia y severidad de placa en las arterias.

Si quieres saber sobre los detalles de estos puntos, lee la primera parte.

A continuación, resolvemos otros aspectos del misterio:

  • ¿Qué es lo que realmente incrementa el riesgo de enfermedad cardiovascular?
  • Si no es en el colesterol, ¿en que te debes de enfocar al interpretar tus estudios de laboratorio?
  • ¿Qué cambios puedes hacer en tu estilo de vida para prevenir un problema en el corazón o, en caso de ya haber un problema, para mejorarlo?

No hay colesterol «bueno» ni colesterol «malo»

El colesterol no es una sustancia maligna. La necesitamos para vivir bien. Algunas de sus funciones vitales son:

  • Crear hormonas como testosterona, estrógeno y progesterona
  • Crear ácidos biliares, que a su vez se requieren para absorber grasas de la alimentación
  • Crear vitamina D
  • Formar la membrana que cubre todas las células
  • Facilitar la conducción de impulsos nerviosos

Es tan importante que el hígado produce 1-2 gramos de colesterol cada día, el equivalente a 7-11 huevos.

Ahora, el colesterol no puede viajar libremente en la sangre, sino que es transportado dentro de partículas llamadas lipoproteínas. Además de transportar colesterol, las lipoproteínas también transportan grasas en forma de triglicéridos que nos sirven como fuente de energía. 

Las dos lipoproteínas más conocidas son LDL y HDL. 

Las LDL se encargan de transportar colesterol y grasas desde el hígado a los diferentes órganos y tejidos, y las HDL transportan el colesterol “viejo” desde los tejidos de regreso al hígado para que se recicle o se elimine.

Debido a sus funciones, al colesterol dentro de las LDL popularmente se le ha conocido como el colesterol “malo” y al que está dentro de las HDL como el colesterol “bueno”.

Pero esta distinción es incorrecta.

El colesterol es el mismo, solo es transportado en diferentes partículas, ya sea en las lipoproteínas LDL o en las HDL, y estás partículas no son “buenas” ni “malas”, son necesarias para el óptimo funcionamiento de nuestro cuerpo. Son parte del mismo equipo.

En la primera parte vimos que:

  • No existe una relación entre niveles de colesterol LDL y muerte por cualquier causa, en especial en adultos mayores de 50 años.
  • Disminuir niveles de colesterol LDL no necesariamente se traduce a menor riesgo de enfermedad cardiovascular ni de muerte por cualquier causa.
  • Es posible vivir más y mejor sin cambiar los niveles de colesterol LDL.

En otras palabras, muchas personas con niveles “óptimos” de LDL desarrollan enfermedad cardiovascular, así como muchas personas con niveles “altos” nunca la desarrollan.

Si los niveles de colesterol LDL no necesariamente perjudican mi salud, ¿entonces qué?

Adentrémonos en ello. 

Un caso real

En el artículo anterior, compartí los estudios de laboratorio de una cliente, Karen (no es su nombre real):

estudios de laboratorio de colesterol alto

Según sus estudios Karen tiene un “riesgo alto”, pero esto es erróneo. Sus niveles de colesterol total y LDL sobreestiman su riesgo. Veamos por qué. 

La cantidad de colesterol no es lo que importa, sino la forma en la que es transportado 

Ya vimos que el colesterol viaja en la sangre dentro de partículas llamadas lipoproteínas. 

Hagamos una importante distinción entre dos conceptos:

  • Partícula de LDL: partícula que transporta colesterol y grasa
  • Colesterol LDL: colesterol dentro de una partícula de LDL

Piensa en las partículas de LDL como autos y al colesterol LDL como pasajeros en los autos. 

Tus niveles de colesterol LDL te informan acerca de la cantidad de pasajeros, pero no te dicen naca acerca de la cantidad de autos, es decir, no te dicen en cuántas partículas viaja ese colesterol.

Pueden haber 100 pasajeros transportándose en 100 autos, 1 pasajero por auto. 

O 100 pasajeros transportándose en 50 autos, 2 pasajeros por auto. 

Lo que indica riesgo de enfermedad cardiovascular es la cantidad de partículas (la cantidad de autos), no la cantidad de colesterol (los pasajeros). 

Entre más autos haya en las calles (entre más partículas circulen en la sangre) mayor la probabilidad de un choque (mayor la probabilidad de ateroesclerosis).1fuente, fuente, fuente, fuente, fuente

Aquí el concepto clave a entender: lo que causa ateroesclerosis es que las partículas de LDL atraviesen la pared de las arterias, se “peguen” y formen una placa. Si las partículas no atraviesan la pared arterial, no habrá ningún daño. Y entre más partículas de LDL haya, mayor la probabilidad de que se peguen de la misma forma que hay mayor riesgo de un choque si hay 1,500 vehículos circulando en una avenida en comparación con 750.2fuente

Otra vez, la cantidad de colesterol LDL no nos dice nada acerca de la cantidad de partículas. 

Es común que haya una discrepancia entre el número de partículas y la cantidad de colesterol transportada en ellas. Es decir: 

  • Puedes tener niveles altos de colesterol LDL y un bajo número de partículas 
  • Puedes tener niveles bajos de colesterol LDL y un alto número de partículas 

Alrededor de 1 de cada 4 personas –o hasta 1 de cada 2– tendrán una discrepancia de este tipo. 3fuente, fuente

De forma visual, puedes encontrarte en uno de 4 cuadrantes: 

LDL-P: partículas de LDL; LDL-C: colesterol LDL

Una persona en el cuadrante 3 (LDL-C bajo, LDL-P alto) tendrá mayor riesgo que alguien en el cuadrante 2 (LDL-C alto, LDL-P bajo). Es por esto que conocer tus niveles de colesterol LDL no es un buen indicador de riesgo.

Regresamos al caso de Karen que mencioné anteriormente.

Sus niveles de colesterol LDL son “altos”, pero su número de partículas es “moderado”. En otras palabras, sus niveles de LDL estaban sobreestimando su riesgo. 

¿Caso resuelto? 

No tan rápido. 

Hay otro factor que debemos considerar. 

Mientras que la cantidad de partículas de LDL es un buen indicador de riesgo, no todas las partículas de LDL son iguales y unas confieren más riesgo que otras.

El tamaño sí importa

No todas las partículas de LDL son iguales y no todas confieren el mismo riesgo. 

De la misma forma que hay autos grandes, medianos y pequeños que pueden transportar diferentes cantidades de pasajeros, también hay partículas de LDL grandes, medianas y pequeñas que transportan diferentes cantidades de colesterol. Entre más grande la partícula, mayor la cantidad de colesterol que transporta. 

Múltiples estudios han encontrado que tener una mayor proporción de partículas pequeñas se asocia con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, mientras que tener una mayor proporción de partículas grandes no representa un riesgo.4fuente, fuente, fuente, fuente, fuente, fuente

Resulta que las partículas pequeñas son las que causan más daño a la pared arterial y son más propensas a adherirse, seguidas por las partículas medianas. En cambio, las partículas grandes mantienen la integridad de las arterias y el riesgo de que se adhieran y formen placa es mucho menor.5fuente

Repito lo que mencioné en la sección anterior: lo que causa ateroesclerosis es que las partículas de LDL atraviesen la pared de las arterias, se “peguen” y formen una placa. Si las partículas no atraviesan la pared arterial, no habrá daño.

Por ejemplo, puedes tener 1,500 partículas de LDL, pero si 900 de esas son pequeñas, el riesgo de causar daño a la arteria es 2-3 veces mayor a diferencia de si la mayoría fueran partículas grandes, en donde el riesgo es bajo.6fuente  

No sorprende que entre mayor cantidad de partículas pequeñas, mayor la progresión de ateroesclerosis, mientras que esto no se observa con las partículas grandes.7fuente

La mayor capacidad de las partículas pequeñas de causar ateroesclerosis se debe a que:8fuente, fuente, fuente 

  • Su menor tamaño facilita que atraviesan la pared arterial, es decir, “caben” más fácilmente
  • Permanecen más tiempo circulando en la sangre
  • Son más susceptibles a oxidación (a que se deterioren)
  • Son más susceptibles a glicación (a que se le peguen azúcares) y eso a su vez incrementa el riesgo de que se oxiden.

Enfoquémonos en el último punto, en la oxidación.

Cuando una partícula de LDL se oxida es mucho más propensa a dañar las arterias, causar inflamación y formar placa, de la misma forma que es más probable que tenga un accidente un auto deteriorado al que no se le ha cambiado el aceite en años.9fuente, fuente, fuente 

Entonces, lo que representa un riesgo no es exclusivamente la cantidad de partículas de LDL, sino también su tamaño (entre más pequeños, mayor el riesgo) y su condición (si están oxidadas, mayor el riesgo). 

Ahora, usualmente entre mayor el número de partículas, mayor será el numero de partículas pequeñas. Es por eso que muchas veces saber el numero de partículas es suficiente para determinar el riesgo.10fuente 

Pero hay excepciones.

Una de estas excepciones es Karen:

Tiene un nivel moderado de partículas LDL, pero un nivel muy bajo de partículas pequeñas (representan menos del 6% de sus partículas totales).

Debido a esto, ella tendría menos riesgo que alguien con la misma cantidad de partículas y que una gran porción de estas fueran partículas pequeñas.

¿Y qué confiere más riesgo? ¿Un bajo número de partículas que en su mayoría son pequeñas o un alto número de partículas que en su mayoría son grandes? 

No lo sé, aún no hay investigaciones que hayan determinado esto. Me inclino a que tener un alto número de partículas de LDL (independientemente de su tamaño) confiere mayor riesgo.

El panorama ya se está aclarando. Aclarémoslo más al ver cómo interpretar tus estudios de laboratorio. 

Qué estudios de laboratorio pedir y cómo interpretarlos 

El estudio que mide el colesterol en sangre se llama perfil de lípidos. Su versión más simple incluye: 

  • Colesterol total
  • Colesterol LDL
  • Colesterol HDL
  • Triglicéridos 

¿Cómo interpretarlo?

No te enfoques en tus niveles de colesterol total ni colesterol LDL. 

Mejor enfócate en lo siguiente. 

1. Tasa de triglicéridos / colesterol HDL (TG / HDL)

La tasa TG / HDL es una manera rápida, accesible y sencilla de determinar el riesgo de enfermedad cardiovascular.11fuente, fuente, fuente, fuente

Y es un mejor predictor que los niveles de colesterol LDL. Alguien con una tasa de TG / HDL baja, pero con LDL alto tiene 2-3 veces menos riesgo que alguien con LDL bajo pero TG / HDL alto.12fuente, fuente

Regresemos al estudio de Karen: 

Para obtener tu tasa de TG / HDL dividimos triglicéridos entre colesterol HDL. Entonces, ella tiene una tasa de 1 (73 / 73 = 1). 

Estos son los niveles de referencia:

  • Nivel ideal: < 2 
  • Aceptable: < 2.5 
  • Alto: > 4

De acuerdo con este parámetro, Karen tiene un riesgo bajo.

La tasa TG / HDL es un buen determinante de riesgo porque sirve como marcador de la cantidad de partículas de LDL pequeñas y partículas LDL oxidadas. Es decir, entre más alto TG / HDL, mayor la cantidad de estas partículas. Y como ya vimos, estas son las que causan más daño a la pared arterial y las que son más propensas a formar placa aterosclerótica.13fuente, fuente, fuente, fuente, fuente

La tasa TG / HDL también sirve como marcador de severidad de aterosclerosis y de rigidez de las arterias. Un estudio encontró que disminuir TGL / HDL se relaciona con disminuir la progresión de aterosclerosis y esto no necesariamente se observa al disminuir el colesterol LDL.14fuente, fuente

La tasa TG / HDL es un buen punto de partida, aunque si quisieras ser más específico, sugiero el siguiente estudio. 

2. Apolipoproteína B (ApoB) 

Los niveles de ApoB son un buen indicador de riesgo porque nos dan una aproximación del número de partículas de LDL. En otras palabras, si ApoB es alto, el número de partículas casi siempre será alto –digo casi siempre porque en un reducido número de casos habrá discrepancias–.15fuente, fuente, fuente

Y a comparación de directamente medir las partículas de LDL, medir ApoB es más accesible y económico. Incluso algunos laboratorios ya incluyen a ApoB dentro del perfil de lípidos básico, pero muchos no. 

Veamos los resultados de Karen: 

  • Nivel ideal:  <100

Según este parámetro, su riesgo es moderado. 

Si tienes un nivel ideal o aceptable de ApoB y de TGL / HDL, no veo la necesidad de pedir estudios adicionales.  

Si puedes y quieres hacerte un estudio adicional más costoso, puedes pedir un estudio que mida el número y tamaño de partículas LDL (varia el nombre del estudio de laboratorio a laboratorio). 

3. Número de partículas de LDL 

Recordemos: lo que causa ateroesclerosis es que las partículas de LDL atraviesen la pared de las arterias, se “peguen” y formen una placa. Si las partículas no atraviesan la pared arterial, no habrá ningún daño. Y entre más partículas de LDL haya, mayor la probabilidad de que se peguen 

Estos son los resultados de Karen:

  • Nivel ideal:  <1200 

Su riesgo: moderado. 

4. Número de partículas pequeñas de LDL

Por último, podemos medir el tamaño de las partículas de LDL. 

Repasando: las partículas pequeñas son las que causan más daño a la pared arterial y son más propensas a adherirse, mientras que las partículas grandes mantienen la integridad de las arterias y el riesgo de que se adhieran y formen placa es mucho menor. 

Una vez más, aquí están los resultados de Karen:

  • Nivel ideal:  <500

Su riesgo: bajo. 

Juntando todo

Este es el riesgo de Karen según los diferentes parámetros: 

  • Colesterol total: riesgo alto 
  • Colesterol LDL: riesgo alto
  • TGL / HDL: riesgo bajo
  • Apo-B: riesgo moderado
  • Número de partículas LDL: riesgo moderado
  • Número de partículas pequeñas LDL: riesgo bajo

Riesgo total: moderado

Ahora, no olvidemos que lo que dice el perfil de lípidos es un solo factor de riesgo. No es algo que determina tu salud. Hay muchos otros factores que debemos considerar y que son igual de o más importantes. 

Los verdaderos riesgos a la salud cardiovascular

A estas alturas, ya deberían de ser claras dos cosas: 

  • Los niveles de colesterol total y LDL no causan enfermedad cardiovascular
  • Conocer sus números no son los mejores indicadores de riesgo 

Si no el colesterol, ¿entonces qué factores presentan un verdadero riesgo a nuestra salud? 

Ya hablamos de uno de ellos: el número de partículas de LDL, en especial si la mayoría son pequeñas. 

Veamos los demás factores:

  • Falta de actividad física 
  • Alimentación “no saludable”
  • Pobre control de estrés y emociones
  • Pobre sueño
  • Fumar
  • Hipertensión
  • Resistencia a insulina / diabetes
  • Inflamación
  • Sobrepeso

Ahora, de estos factores de riesgo, solo unos están bajo tu directo control, es decir, solo unos son acciones que pones en práctica diariamente. Los otros factores son resultados de esas acciones.

Enfócate en tus acciones, no en los factores de riesgo

Es decir, no te enfoques en bajar tus partículas de LDL, enfócate en alimentarte saludable, en dormir bien, en hacer ejercicio, en regular mejor tus emociones… 

Al mejorar tus hábitos, los factores de riesgo cambiarán como consecuencia. 

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Las preguntas y comentarios son bienvenidos

2 comentarios en “Para mejorar tu salud cardiovascular, no te enfoques en tus niveles de colesterol”

    1. Hola Ángel, ¿te refieres a si es posible bucear con niveles de colesterol elevados?

      Si ese es el caso, y cómo para cualquiera otra actividad física, alguien que tenga factores de riesgo de enfermedad cardiovascular (como niveles altos de colesterol LDL, ApoB y/o partículas de LDL) debería de hacer una previa valoración física (como una prueba de esfuerzo) con un profesional de la salud.

      El colesterol en sí no limita la actividad física (incluyendo al buceo), pero alguien con un perfil no saludable de colesterol tal vez cuenta con otras condiciones de salud que incrementan el riesgo de algún tipo de problema cardiovascular al ejercitarse (y en el caso de buceo, el margen de error es bajo).

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