Los dos tipos de motivación y por qué la diferencia importa

Para lograr tus metas, lo que más importa para lograr tus metas no es la cantidad de motivación que tengas, sino su calidad.
motivacion

Si queremos mejorar nuestro cuerpo y salud, debemos de estar “motivados”. La motivación es aquello que nos mueve a actuar, es el porqué detrás de nuestras acciones. 

Sin embargo, cuando se habla de motivación, usualmente se habla de la cantidad de motivación (o estás o no estás motivado, o tienes mucha o tienes poca motivación), pero rara vez se habla de la calidad de motivación. Y la calidad es igual de importante que la cantidad, sino es que más importante.

La calidad de la motivación que impulsa nuestras acciones influye en que tanto nos esforzamos, en que tanto persistimos, en si obtenemos o no nuestras metas, en nuestro bienestar psicológico en el camino hacia alcanzarlas, y, en nuestra capacidad (o no) de mantenerlas a largo plazo.

Cantidad vs. calidad de motivación

Imagina que a alguien se le apunta una pistola a la cabeza obligándole a que coma 8 porciones de frutas y verduras todos los días. En este escenario, en el que su vida está en juego, la cantidad de motivación para comer frutas y verduras sería altísima. Estoy seguro de que aunque no le gustaran, las comería.

Contrasta este tipo de motivación con alguien que come la misma cantidad de frutas y verduras, no porque lo están amenazando a hacerlo, sino por le gustan, porque lo disfruta y porque sabe que son buenas para su salud.  En este caso, la cantidad de motivación también es alta, pero la calidad de motivación en ambos escenarios es muy diferente.

Desde afuera, la acciones en los dos escenarios anteriores son las mismas: dos personas comiendo muchas frutas y verduras. Pero a uno lo motiva el miedo de perder su vida, y a la otra persona la motiva la sensación de bienestar y la idea de gozar de buena salud durante su vida.

Estos ejemplos ilustran que la cantidad de motivación no es lo único que importa. Una alta cantidad de motivación puede hacer que uno actúe ahora, pero no necesariamente en un mes, en un año o en una década (¿qué pasaría cuándo se le quite la pistola a la primer persona? ¿seguiría comiendo las 8 porciones de frutas y verduras todos los días?). En cambio, hay tipos de motivación de mayor calidad que hacen que la persistencia y la obtención de resultados a largo plazo sean más fáciles.

Los dos tipos de motivación

En el ámbito de la salud y el fitness, muchas personas pueden ejercitarse y comer saludablemente debido un sentimiento de obligación, de que tienen que hacerlo, y no tanto por un sentimiento de querer hacerlo.

Esta diferencia entre “tener que” y “querer” ejemplifica los dos tipos principales de motivación: la motivación controlada (“tener que”) y la autónoma (“querer”). 

Una motivación controlada describe actuar porque una persona se siente presionada, por alguien más o por ella misma. Esto sería alguien que hace ejercicio porque su doctor le dijo que tiene que hacerlo, o porque si no lo hace, se siente culpable.

En contraste, la motivación autónoma describe actuar bajo un sentimiento de libertad de decisión; es una acción que nace de la persona misma, sin presiones de actuar de cierta manera. 1Estos conceptos están basada en la Teoría de Auto-Determinación de Richard Ryan y Edward Deci. Este sería el caso de alguien que hace ejercicio porque le gusta y lo disfruta.

Ahora, es importante aclarar que muchas veces nuestras verdaderas motivaciones pueden ser inconscientes. Es decir, podemos decir o pensar conscientemente que lo que más nos motiva es el valor que le encontramos a la actividad o el gozo que obtenemos de ella, por ejemplo, pero lo que verbalizamos o pensamos no siempre es cierto.

¿Y por qué importa el tipo de motivación?

Porque, entre más autónoma sea la motivación detrás de cualquier comportamiento mayor será el bienestar psicológico, mayor será la persistencia, mejores serán los resultados y mejor será la capacidad para mantener esos resultados al largo plazo.

Veamos los efectos de una motivación autónoma en el ejercicio, alimentación y pérdida de peso.

 

Motivación autónoma y ejercicio

Si uno hace ejercicio porque reconoce su valor para su salud y porque además lo disfruta, lo lógico sería asumir que haría más ejercicio y que mantendría este hábito al largo plazo, ¿no?

Uno de los mejores estudios que han investigado esta relación evaluó el tipo de motivación que movía a un grupo de personas a hacer ejercicio y comparó los resultados en un lapso de 3 años. Esto fue lo que se encontró:

En pocas palabras, mayor motivación autónoma = más ejercicio.

Si, en cambio, uno hace ejercicio porque se siente presionado por alguien más (o por sí mismo), si lo hace con un sentido de obligación (i.e., una motivación controlada), eso incrementa las probabilidades de no hacer ejercicio en el largo plazo, o de hacer poco o de forma inconsistente.2fuente

¿Y qué sucede con la relación entre tipo de motivación y alimentación? Vayamos a ello.

Motivación autónoma y alimentación

Primero, las personas con una motivación autónoma suelen enfocarse más en la calidad de los alimentos, mientras que aquellas con una motivación controlada se enfocan más en la cantidad. Esta diferencia de enfoque puede explicar por qué las personas con una motivación autónoma comen más saludable (ej: comen más frutas y verduras) que las personas que actúan bajo una motivación controlada.3fuente, fuente, fuente  

Segundo, al mejorar su alimentación impulsados por una motivación autónoma las personas tienden a pensar en términos positivos, es decir, piensan acerca de lo que sí van a hacer (ej: voy a comer más frutas y verduras), mientras que aquellas con una motivación controlada tienden a pensar en términos de lo que van a evitar (ej: ya no voy a comer carbohidratos). Esta estrategia de restricción o de “voy a evitar esto” es contraproducente, pues hace que se piense más en los alimentos “prohibidos” que se quieren evitar y a eventualmente comer más de ellos, en especial si existe una mentalidad rígida, lo que nos lleva al siguiente punto.4fuente

Por último, actuar por medio de una motivación autónoma conduce a una mentalidad flexible, mientras que una motivación controlada lleva a lo opuesto, a la rigidez.5fuente, fuente  Y se sabe que ser flexible en la alimentación es mejor para perder peso que ser rígido y estricto. De hecho, las dietas estrictas producen a largo plazo lo contrario a lo que se busca: ganancia de peso. No solo eso, sino que también se sufre en el proceso ya que generalmente son acompañadas de emociones negativas como estrés y ansiedad.

En resumen, una persona movida por una motivación autónoma tiene un enfoque totalmente diferente respecto a la alimentación que aquella con una motivación controlada:

  • Piensa más acerca de la calidad de los alimentos (no tanto en la cantidad), por lo que tiende a comer más saludablemente;
  • Piensa en términos de los comportamientos que quiere implementar (no en los que quiere evitar), lo que a su vez le permite implementarlos más fácilmente, y
  • Tiene una mentalidad flexible: no busca la perfección, en cambio, reconoce que si come “saludablemente” el 80-90% del tiempo, obtendrá resultados.

Esta manera de pensar no solo hace a una persona sentirse psicológicamente mejor durante el proceso de cambio, sino que también ayuda a que obtenga mejores resultados.

Motivación autónoma y pérdida de peso

Ya vimos que una motivación autónoma lleva a uno a hacer más ejercicio y a comer más saludablemente. Lógicamente, también lleva a más pérdida de peso. Veamos una de las mejores estudios que han investigado esta cuestión.

En el estudio un grupo de participantes siguieron un programa de pérdida de peso durante 1 año y después fueron evaluados cada año durante 2 años para ver si habían podido mantener el peso perdido por su cuenta.

¿Qué se encontró?

Como lo podrás imaginar, las personas con una alta motivación autónoma perdieron más peso, casi el doble en comparación con aquellas con una motivación controlada.

Lo más sorprendente es que 2 años después de que finalizó el programa para perder peso, aquellos individuos que hacían ejercicio y regulaban su alimentación por motivos autónomos mantuvieron el peso que habían perdido, mientras que aquellos que lo hacían por motivos controlados prácticamente lo recuperaron todo, es decir, 3 años después regresaron al mismo peso con el que habían comenzado:

En otras palabras, regular el comportamiento con una motivación autónoma no solo ayuda a perder más peso sino que es esencial para mantenerlo a largo plazo –algo que el 80% de las personas no puede lograr–.6fuente

De hecho, ¿cuál crees que es uno de los mejores predictores de la pérdida y mantenimiento de peso?7fuente

Lo adivinaste: una alta motivación autónoma.

¿Y ahora qué?

Disponer de una alta motivación autónoma, aquella que nace de nosotros mismos, sin presiones externas, no solo nos hace obtener y mantener resultados, sino que hace el proceso de cambio mucho más placentero.

En cambio, una motivación controlada, aquella que nos mueve a actuar por complacer a alguien más (o a la sociedad), por evitar sentimientos de culpa y vergüenza o por demostrar que valemos, rara vez nos hace obtener nuestros deseos. Y en caso de obtenerlos, lo más probable es que sea a expensas de nuestro bienestar psicológico.

Lo complicado es que nuestras verdaderas motivaciones muchas veces pueden estar escondidas de nosotros mismos, es decir, ser inconscientes.8En lo personal, en retrospectiva, puedo ver como algunas de mis acciones pasadas fueron movidas por una motivación controlada, aunque en ese momento no lo reconociera como tal. Uno se puede dar cuenta de esto al conocer un poco la información que presento en este artículo, al mirar hacia atrás y reflexionar sobre decisiones pasadas, y al mirar hacia adentro en el presente. La meditación ayuda.

Por ello es útil hacernos preguntas hipotéticas o crear escenarios mentales para encontrar (o para recordarnos) aquello que nos mueve hacia lo que deseamos lograr, respondiendo preguntas como la siguiente:

Si la sociedad desapareciera de un día para otro y desconocieras la fecha de su retorno, ¿qué te motivaría para ejercitarte y comer saludablemente? No hay nadie que vea tu físico, no hay nadie que te presione a actuar de una u otra manera, nadie espera nada de ti, nadie te castigará, no hay nadie a quien impresionar, y no hay normas sociales que te persuadan a verte de cierta manera. ¿Cómo actuarías?

Actuar como si nadie te estuviera observando ni juzgando es una clave para obtener y mantener resultados por ti mismo.

Si actualmente estás mejorando, o si estás considerando mejorar tu alimentación e iniciar un programa de entrenamiento, la próxima vez que te ejercites o vayas a cocinar algo con fin de mejorar tu alimentación, pudieras cuestionarte:

¿Estoy disfrutando esto? ¿Actuaría igual si fuera el único habitante del planeta? ¿Esto es algo que hago para mí mismo?

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