¿Rompiste la dieta? ¿Comiste de más? Esto es lo mejor que puedes hacer

Si sientes que has comido “mal” no tienes que hacer nada para mitigar el daño. La solución que te comparto a continuación es simple y sencilla.
romper la dieta

Si sientes que has comido mucho, ¿qué es lo que tiendes a hacer después?

  • ¿Saltarte la siguiente comida?
  • ¿Comer menos en las comidas subsecuentes?
  • ¿Hacer ejercicio para “quemarlo”?
  • ¿Ayunar?
  • ¿Eliminar carbohidratos en las siguientes comidas?
  • ¿Seguir comiendo (ya que, ya se arruinó todo)?
  • ¿Estresarte, angustiarte, castigarte?
  • ¿Olvidarte de ello y seguir con tu día?

La mayoría de las personas tienden a sentirse mal consigo mismas y hacen una serie de compensaciones para corregir “el daño”.

Sabemos que esto no es lo más saludable (y que incluso puede empeorar las cosas), aunque no es fácil salir de ciclo.

¿Qué se puede hacer?

En lugar de castigarte, estresarte, pensar que ocurrirá algo catastrófico y compensar con ejercicio o con restricciones, mejor haz lo siguiente:

1. Trátate con compasión

Uno de los aspectos centrales de la autocompasión es tratarte con amabilidad. A pesar de haber comido chatarra o comido en exceso, eres comprensiva contigo misma y reconoces que estás haciendo tu mejor esfuerzo.

También reconoces que todos se desvían y que todos comen “mal” de vez en cuando.

Para tratarte con compasión, te puedes decir algo como:

No seas tan dura contigo misma. Todos a veces comemos alimentos chatarra. Además, solo es una comida, es insignificante al considerar el panorama completo de las cosas.

(Lee más sobre la autocompasión)

2. Amplia tu perspectiva

En el momento en el que te hayas salido de tu plan, hay dos perspectivas que puedes tomar. 

La primera es viajar mentalmente hacia el futuro y preguntarte: 

¿En 10 años cómo me sentiría acerca de este “incidente” que acaba de suceder? 

Lo más probable es que en 10 años ni siquiera te acuerdes de él. Es insignificante visto desde el punto de vista de una década. Y si es insignificante, ¿vale la pena estresarse por ello?

La segunda es tener en mente es la siguiente: de la misma forma que no bajas de peso al comer una (o tres) ensaladas, no subes de peso al comer una (o tres) rebanadas de pastel. 

Una “mala” comida vista desde la perspectiva de las 1,000 comidas que puedes llegar a tener en un año es insignificante. 

De hecho, la mayoría de los “desvíos” de tu plan en realidad no son desvíos. 

Son “comer normal”. 

Comer normal significa que tu alimentación no será perfecta.

A veces comerás un poco más, a veces comerás un poco menos.

A veces comerás más nutritivo, a veces comerás menos nutritivo.

Y eso está bien.

3. Sigue con tu alimentación normal

Haz borrón y cuenta nueva al decirte algo como:

Ya pasó, me olvidaré de ello y seguiré con mi alimentación normal.

Después guíate de tus señales de hambre y saciedad para determinar cuándo y cuánto comer en tu próxima comida.

Y una vez que comas, come aquello que represente una comida saludable típica para ti. No hay una forma especial de comer.


Si buscas una manera de alimentarte que no solo te ayude a transformar tu cuerpo, sino también a sentirte mejor durante el proceso y a mejorar tu relación con la comida, dale un vistazo a Come Libre.

Únete y accede al curso gratuito de alimentación

Descubre las 5 lecciones esenciales para comer mejor sin complicarte la vida.

Si crees que el artículo puede ser útil para otros, ¡compártelo!

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Las preguntas y comentarios son bienvenidos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir arriba

Apúntate gratis al
curso de alimentación

Descubre las 5 lecciones esenciales para comer mejor sin complicarte la vida.