Cambia tu dieta, ayuda al planeta: por qué necesitamos comer menos carne

portada cambia tu dieta ayuda al planeta

No hay decisión diaria que tenga mayor impacto en el planeta como lo que comemos.  Pequeños cambios en tu alimentación ayudan a conservar el único hogar que tenemos, pero necesitamos actuar ahora.

La manera en que producimos el 99% de la carne es un desastre medioambiental: contribuye sustancialmente al cambio climático, a la degradación de la tierra, a la contaminación del agua y a la pérdida en biodiversidad.

Dada nuestra esencia omnívora, es una tragedia que comer en sintonía con nuestra naturaleza biológica vaya en contra de la naturaleza.

A pesar de este hecho, la mayoría de las personas piensan que la producción y el consumo de carne juega un rol trivial o insignificante en la degradación del medio ambiente, cuando en realidad es uno de los factores que más impacto tiene.

De la misma manera que nuestro entorno influencia nuestras decisiones, nuestras decisiones también transforman nuestro entorno, para bien o para mal.

Una de estas decisiones es nuestra alimentación. No hay decisión diaria que tenga mayor impacto en el medio ambiente como lo que comemos. Este artículo se enfoca en los efectos de la producción de carne en el cambio climático (puedes leer sobre las otras consecuencias medioambientales aquí).

 

Un breve resumen del cambio climático, sus consecuencias y por qué debemos de actuar ahora

Hace 250 años, durante el comienzo de la Revolución Industrial, los niveles de CO2 en la atmósfera eran 280 partes por millón (ppm), ahora han alcanzado 400 ppm, la mayor parte de este incremento ocurriendo en las últimas cuatro décadas. Estos niveles no se habían observado en los últimos 800,000 años.1Las principales fuentes de esta sección son: el libro Climate Change, IPCC, AAS, NAS 

Concentracio n de CO2 ppm
Adaptado de The National Academy of Sciences

Si analizamos los niveles de CO2 desde 1900, observamos lo siguiente:

niveles de CO2 1900 200
Desde 1970, las emisiones de CO2 han aumentado 90%. Fuente

No solo la cantidad de CO2 no se había visto antes, sino tampoco la tasa de sus emisiones. Actualmente emitimos CO2 a la atmósfera 14,000 veces más rápido que en los últimos 600,000 años, una tasa demasiado rápida para que la naturaleza contenga las emisiones.2fuente, fuente

Altos niveles de CO2 nos afectan porque este gas, junto con otros gases de efecto invernadero, atrapa calor en la atmósfera e incrementa la temperatura promedio de la superficie terrestre, algo que ha ocurrido a tasas no antes vistas.

incremento en temperatura
Desde 1960, la temperatura promedio de la superficie terrestre ha incrementado 0.6ºC. Fuente

La actual tasa de incremento en el calentamiento global es equivalente a detonar 4 bombas atómicas de Hiroshima cada segundo o 400,000 bombas atómicas de Hiroshima, cada día, 365 días al año. 3Fuente, basados en este paper 

La temperatura terrestre promedio no debe de calentarse más de 2ºC (actualmente ya se calentó 0.6ºC). Si no hacemos nada, y seguimos emitiendo gases de efecto invernadero al ritmo que lo estamos haciendo ahora, excederemos los 2ºC y nos enfrentaremos a severos impactos irreversibles en las próximas décadas:4libro Climate Change, fuente

  • Olas de calor extremas
  • Sequías extremas que duran años
  • Aumento en los niveles del mar de hasta 2 metros
  • Pérdida masiva de ecosistemas y especies terrestres y marítimas
  • Eventos climáticos extremos: huracanes, inundaciones e incendios forestales
  • Inseguridad alimentaria, es decir, dificultad para alimentar a la creciente población mundial

Esto es de recalcarse: si no hacemos nada ahora nos enfrentaremos a severos impactos que son  “en gran medida irreversibles durante 1,000 años”, según un reporte de Proceedings of the National Academy of Sciences. Los impactos son irreversibles porque el CO2 tiene una vida de mil años, no se descompone en un menor periodo de tiempo. En otras palabras, cada molécula de CO2 que se emite hacia la atmósfera se mantendrá en la Tierra durante mil años. Si seguimos emitiendo CO2, este se seguirá acumulando. Es como seguir vertiendo agua a una tina sin drenarla.

Visto de otra manera, las concentraciones atmosféricas de CO2 actuales no se pueden reducir en los próximos 1,000 años, solo se pueden incrementar o estabilizar.

El mejor de los escenarios sería estabilizar las concentraciones de CO2 y evitar que la temperatura terrestre exceda los 2ºC, aunque esto no significa que no habrá consecuencias. Consecuencias ya las hay y seguirá habiendo, sin embargo, podremos responder y adaptarnos a ellas. Si no actuamos, pasaremos los 4ºC, y “no hay certeza que la adaptación a un mundo de 4ºC (más caliente) sea posible”, según un reporte del Banco Mundial.

emisiones si no hacemos nada
Línea roja: No hacer nada. Línea azul: reducciones agresivas en emisiones. Fuente

Para mantener el calentamiento global bajo control se necesitan cambios drásticos ahora. Las emisiones globales de CO2 tienen que reducirse a la mitad cada década. Es decir, en el 2020, las emisiones se deben acortar a la mitad. En el 2030 se vuelve a hacer el mismo corte y otra vez más en el 2040, con el fin de que las emisiones netas sean cero en el 2050. A esta ruta de acción se le nombra la “ley del carbón (carbon law)”.5Un resumen de lo que se requiere: fuente original

Uno de los pasos clave para cumplir con la ley del carbón y frenar el calentamiento global es disminuir nuestro consumo de carne. Veamos por qué.

 

Impacto climático de la producción y consumo de carne 

A principios del siglo XX abandonamos una dieta dominada por carbohidratos y la suplimos con el gradual, pero rápido aumento en el consumo de carne (res, pollo y puerco). Si analizamos los últimos 50 años, el aumento en el consumo de carne a nivel global ha sido así:

carne global
Carne= res, pollo y puerco. Fuente

Se espera que la demanda mundial de carne siga aumentando, 30% en el 2030 y 55-70% en el 2050. 6fuente, fuente Sin embargo, este rápido incremento en la producción y consumo de carne pone en peligro la sostenibilidad a largo plazo del planeta y sus habitantes. El actual consumo de carne es uno de los factores que más impulsa el cambio climático.

Se estima que entre el 14.5% y 18% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero vienen de la agricultura animal. Independientemente de cuál sea la cifra correcta, la más baja aún no deja de ser sustancial (es casi la misma cifra de las emisiones producidas por los medios de transporte, por ejemplo). 7Las cifras de 14.5%  y 18%  fueron descritas en reportes de la FAO, que curiosamente tiene alianzas con organizaciones privadas ligadas a la agricultura animal, tales como (http://www.fao.org/partnerships/leap/partners/en/):
– International Feed Industry Federation – IFIF
– European Vegetable Oil and Proteinmeal Industry – FEDIOL
– International Meat Secretariat – IMS
– International Egg Commission – IEC
– International Poultry Council – IPC
– International Dairy Federation – IDF
– International Council of Tanner – ICT
Además en sus reportes nunca recomiendan disminuir el consumo de carne como solución, solo mejorar eficiencias del sistema actual de producción de carne, lo cual, a pesar de que ayuda, solo da ligeras mejorías en comparación con disminuir el consumo. Esto no significa que sus análisis no tengan validez, aunque genera algo de sospecha.
Antiguos investigadores del Banco Mundial argumentan que la cifra es 51% cuando se incluyen fuentes de emisiones de gases de efecto invernadero no incluidas en los reportes de la FAO, aunque sus cálculos tenían algunos errores. Además, los autores tenían un sesgo hacia el veganismo como la solución al calentamiento global.

La forma en que la producción de carne impulsa el cambio climático es mediante las emisiones de tres gases de efecto invernadero –óxido nitroso, metano y dióxido de carbono (CO2)–  los cuales provienen de las siguientes cuatro fuentes principales:8fuente

  1. Uso de fertilizantes sintéticos en campos de cereales y legumbres para alimentar a los animales (óxido nitroso). En Estados Unidos, el 50% de los fertilizantes se usan para cultivos de comida animal.9fuente
  2. El estiércol de los animales (óxido nitroso)
  3. Fermentación entérica de rumiantes, en otras palabras, eructos y flatulencias (metano)
  4. Deforestación creada para pastizales y cultivos de la comida de los animales (CO2). Con menos árboles, la Tierra no puede absorber tanto CO2.

La crianza de vacas, pollos, puercos y otros animales domésticos es el contribuidor más grande de los gases metano y óxido nitroso, el segundo y tercer gas de efecto invernadero más abundante en la atmósfera, respectivamente. A nivel global, emite:10fuente, fuente

  • El 65% del óxido nitroso
  • El 37% del metano

Fuentes de emisiones de metano

Los rumiantes domésticos son la fuente más grande de emisiones de metano. Emiten más que el gas natural y el carbón.Fuente

Por verlo en otros términos, podríamos decir que el CO2 retiene el calor del fuego de un encendedor, por ejemplo, y el metano y el óxido nitroso retienen el calor de un incendio forestal, son muchísimo más potentes. Si no se cambia la tendencia actual de producción y consumo de carne, se espera que las emisiones de estos dos gases se tripliquen en el 2055.11fuente

 

No toda la carne es igual

No todos los animales de granja tienen la misma magnitud de emisiones de efecto invernadero. Para comparar el impacto climático de la producción de los diferentes productos animales, se convierten las emisiones de gases en una unidad conocida como equivalentes de CO2 (CO2e).

Equivalentes de CO2 (CO2e) obtenidos mediante
el potencial de calentamiento global de los distintos gases

El potencial de calentamiento global del metano (86) significa que el emitir 1 kg de metano es equivalente a emitir 86 kg de CO2. En el caso del óxido nitroso, emitir 1 kg de este gas es equivalente a emitir 275 kg de CO2. 12Debido a que los diferentes gases tienen distintas longitudes de vida o duración en la atmósfera, su potencial de calentamiento global (GWP) se vida en un diferente lapso de tiempo y, por tanto, su efecto en el calentamiento global es distinto:
– Metano: alrededor de 10 años (GWP medido en un lapso de 20 años)
– Óxido nitroso: alrededor de 120 años (GWP medido en un lapso de 100 años)
– Dióxido de carbono: alrededor de 500-1000 años
(Fuente , fuente

La siguiente gráfica muestra los kilos de CO2e emitidos por cada kilo producido de carne o producto animal durante su ciclo de vida. Es decir, se calculan las emisiones desde la preproducción (uso de fertilizantes para el cultivo de su comida) hasta la postproducción (transporte de la carne empaquetada hasta el supermercado). 13 fuente, fuente, fuente, fuente 

emisiones carne

La carne de rumiantes (vacas, ovejas y cabras) es, sin duda, la que más emisiones genera. Un kilo de res tiene un impacto similar a quemar 15 litros de gasolina o a manejar 153 kilómetros en el auto promedio. 14Así obtuve el cálculo:
– 1 kg de res =  34.6 kg de CO2
– 1 lt de gasolina = 2.3 kg de CO2
– 1 lt de gasolina te da para 10.18 km
(34.6/2.3 = 15; 15×10.18 = 153)
Fuente

A pesar de que el sector agrícola es el segundo contribuidor más grande de gases de efecto invernadero, se la ha dado muy poca atención, con casi todos los esfuerzos globales para reducir emisiones enfocados en el sector energético.15fuente  Sin embargo, cambiar la infraestructura de una economía global basada en combustibles fósiles toma décadas. Por ejemplo, países como China, Francia, Noruega, Holanda, Alemania y el Reino Unido han iniciado planes para eliminar gradualmente las ventas de carros de gasolina, pero esto se espera que ocurra hasta el 2030-2040. 16fuente, fuente

Los pocos esfuerzos que se han hecho en el sector agrícola animal se han enfocado principalmente en mejorar la eficiencia, desarrollar tecnología y reducir desperdicios en la producción de carne, pero se sabe que estos cambios, a pesar de que ayudan, por sí mismos no son suficientes.17fuente, fuente, fuente, fuente (pg. 840)

En el sector agrícola, los dos cambios que se requieren para frenar el calentamiento global son los siguientes:18fuente

A diferencia del sector energético, podemos cambiar nuestra alimentación hoy mismo.

De hecho, la manera más rápida de frenar (o incluso disminuir) el calentamiento global es reducir las emisiones de metano provenientes de su fuente principal: la producción y el consumo de carne de rumiantes.19fuente

¿Por qué?

Porque a diferencia de la larga vida del CO2 (1,000 años) y el óxido nitroso (100 años), el metano tiene una vida de solo 10 años, por lo que una reducción sustancial en sus emisiones tiene la capacidad de reducir el calentamiento global en el corto plazo, algo que no sucede con los otros gases. En el caso del CO2, se requiere disminuir las emisiones en un 80% tan solo para estabilizar el calentamiento global.20fuente

Frenar el cambio climático no es una cuestión de escoger entre hacer mejorías en el sector energético o en el agrícola, se necesitan cambios en los dos. Si seguimos produciendo y consumiendo carne al ritmo que lo estamos haciendo ahora, por más cambios que se hagan en el sector energético, será imposible frenar el calentamiento global.21fuente, fuentefuente 

Para proteger al planeta, y a fin de cuentas a nosotros mismos, es indispensable disminuir nuestro consumo de carne.

 

Menos carne = menos emisiones = menos calentamiento global

Recordemos las emisiones de equivalentes de CO2 (CO2e) provenientes de cada kilo de carne o producto animal, pero agreguemos algunos productos vegetales para hacer una mejor comparación:

emisiones vegetales carne
Rojo=carne, azul=huevos y lácteos, verde=productos vegetales

Con esta gráfica en mente, veamos cómo se disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero al cambiar la dieta, ya sea al sustituir una fuente de carne por otra (pollo y puerco en vez de res), al disminuir el consumo de carne o al eliminarlo por completo.

Al promediar los resultados de más de 40 estudios, podemos ordenar de menor a mayor impacto los siguientes cambios dietéticos: 22Incluyo los resultados de 6 estudios, de esta reseña (14 estudios) y esta reseña (63 estudios)

  1. Reemplazar carne de res por pollo y puerco (manteniendo la misma cantidad de carne)
  2. Reducir cantidad de carne en un 25-75%
  3. Seguir una dieta pesco-vegetariana
  4. Reducir cantidad de carne en un 25-75% y reemplazar carne de res por pollo y puerco (con lácteos)23Los cambios dietéticos 3 y 4 se pueden intercambiar de lugar, todo dependerá de cuánto queso se consuma en las dietas, ya que el queso es el tercer alimento que emite más CO2e (ver gráfica de arriba). Una dieta ovo-lacto-vegetariana que incluye mucho queso tendrá más emisiones que una sin queso pero que incluye algo de pollo y puerco.
  5. Seguir una dieta ovo-lacto-vegetariana
  6. Reducir cantidad de carne en un 25-75% y reemplazar carne de res por pollo y puerco (sin lácteos)
  7. Seguir una dieta vegana

 

emisiones dietas

 

No hay lugar a dudas: menos carne = menos emisiones, y si la disminución en el consumo es de carne de rumiantes, mejor.

Eliminar el consumo de todo tipo de carne puede reducir la huella de carbono hasta por 1,100 kilos de CO2e por año. Para poner esto en contexto:

  • Un vuelo redondo de Ciudad de México a Buenos Aires tiene una huella de carbono de 1,080 CO2e.24fuente
  • Manejar 10,000 kilómetros en el auto promedio tiene una huella de carbono de 1,820 CO2e.

Ahora, ¿cuánto se tiene que reducir el consumo de carne para que sea sostenible para el planeta?

 

No se necesita ser vegetariano para ayudar al planeta

Para ayudar al planeta no se tiene que eliminar el consumo de carne, solo reducirlo considerablemente, en especial la de rumiantes.

¿Cuánto sería un consumo sostenible de carne?

Idealmente, 350 gramos a la semana, o 50 gramos al día, tratando de que no más de la mitad venga de carne de rumiantes. Un consumo máximo sería 80 gramos al día o 550 gramos semanales.  Como referencia, el estadounidense promedio actualmente consume 1.3 kilos de carne a la semana, el español 1 kilo y el mexicano 750 gramos. (Yo solía consumir >300 gramos al día). 25Estas conclusiones las obtengo de los análisis de investigadores como Vaclav SmilMcMichael, Stehfest y de mis propio análisis de los estudios citados anteriormente.

 

350 gramos de carne a la semana
Un consumo ideal para frenar el calentamiento global

El equivalente a 5 pequeñas patas de pollo 

 

Para la mayoría, esto significaría comer carne máximo 3 veces por semana.

A pesar de la evidencia, existe una enorme brecha entre el impacto de la carne en el cambio climático y el conocimiento del público acerca de estos.

 

Brecha entre creencias acerca del cambio climático y la realidad

La mayoría de los consumidores piensan que la producción de carne es uno de los sectores que menos contribuye al cambio climático cuando, en términos de emisiones de gases de efecto invernadero, es el segundo mayor contribuidor, solo detrás del sector energético, y adelante de la transportación.26fuente

Hablando de comportamientos personales, menos de un quinto de la población cree que reducir el consumo de carne tiene un efecto positivo en el medio ambiente. 27fuente, fuente, fuente, fuente La mayoría consideran que las acciones que tendrían mayor impacto son reciclar, evitar productos con empaquetamiento excesivo y evitar productos transportados por vía aérea. 28fuente, fuente, fuente, fuente Pero este no es el caso: eliminar todo el empaquetamiento de los productos solo reduce las emisiones en un 3%, eliminar productos transportados vía aérea en 5% y reciclar en un 7%, mientras que reducir el consumo de carne puede disminuir las emisiones hasta en un 33%.29fuentefuente

 

 

Las acciones personales que tienen mayor impacto en reducir emisiones son:30fuente 

  • Vivir sin carro o cambiar a carro 100% eléctrico
  • Viajar menos en avión
  • Reducir considerablemente (o eliminar) el consumo de carne

También existen ideas erróneas en torno al cambio climático mismo. La mayoría de la gente reconoce sus riesgos, pero equivocadamente consideran que las acciones inmediatas solo son necesarias hasta que se vean los peligros, como si los efectos del cambio climático se pudieran revertir fácilmente31fuente, pero como ya vimos, esperar hasta que las consecuencias sean obvias para todo mundo será demasiado tarde.

 

¿Qué futuro queremos para nosotros y nuestro planeta?

Es trágico que consumir carne, algo tan enraizado en la naturaleza humana y en nuestra cultura, tenga un impacto tan devastador en el medio ambiente. Me gustaría que esta no fuera la realidad, pero la es, no queda más que ajustarnos a ella.

Si uno descubre que tiene cáncer que lentamente se diseminará a otros tejidos y órganos si no se actúa, ¿qué es lo que uno hace? Busca el mejor tratamiento posible.

Nuestro planeta se encuentra en una situación similar, si no hacemos nada, se pondrá peor y los afectados somos nosotros mismos, nuestras familias y las futuras generaciones. Una parte de la solución es cambiar nuestra dieta. ¿Qué haremos nosotros?

Tenemos 2 opciones:

  • Seguir consumiendo carne al ritmo que lo estamos haciendo ahora e inevitablemente votar por la destrucción del medio ambiente
  • Disminuir considerablemente nuestro consumo de carne y proteger al planeta

La acción inmediata en nuestra alimentación tiene efectos inmediatos en la mitigación del cambio climático. Informarnos sobre el impacto de la producción y consumo de la carne en el medio ambiente y ajustar nuestra dieta de acuerdo a este hecho es el primer paso. Sin que el público conozca esta información es difícil, casi imposible, implementar políticas para que no tengamos que depender de nuestras decisiones personales para cuidar al planeta.

El cambio comienza con nosotros mismos. Es responsabilidad de aquellos que tenemos la fortuna de escoger nuestra dieta de cuestionarnos cuál es el futuro que queremos para nosotros y nuestro planeta.

 

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Las preguntas y comentarios son bienvenidos

3 comentarios en “Cambia tu dieta, ayuda al planeta: por qué necesitamos comer menos carne”

  1. Comamos cerdo, aves y pescado y digamosle no a la carne de res. Yo estoy dispuesto. El veganismo o vegetarianismo no va conmigo y de paso los animalistas y demas activistas de estas cuestiones no me caen. [comentario editado]

  2. Laura de la Garza

    Me encanta comer carne de res , pero me encanta más poder vivir en mi planeta. Si queremos conseguir un cambio , hay que iniciar con uno mismo ! Modificaré mis hábitos y será un reto , pero lo intentare. Gracias por tu artículo !

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