¿Se te acaba la fuerza de voluntad? Haz este cambio de perspectiva

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Cuando queremos hacer un cambio en nuestras vidas, ya sea perder peso o dejar de fumar, tendemos a recurrir a nuestra herramienta de preferencia: la fuerza de voluntad. Para que ese cambio ocurra necesitamos sacrificarnos, resistir tentaciones y controlar impulsos.

Si fracasamos, es porque no tuvimos la suficiente fuerza de voluntad para lograrlo.

La principal razón por la cuál las personas piensan que no cumplen sus metas es por falta de fuerza de voluntad.1Siendo más exactos: el 27% de los estadounidenses piensan esto; en una encuesta que yo hice, encontré un resultado similar: el 33.3% de las personas consideraron que la falta de fuerza de voluntad es su mayor obstáculo.

Exactamente, ¿qué es la fuerza de voluntad? ¿por qué nos falla?

Al final del artículo espero convencerte de que no necesitas depender de ella para hacer un cambio en tu vida.

 

¿La fuerza de voluntad es un recurso limitado?

Hace casi 20 años, el investigador Roy Baumeister propuso que la fuerza de voluntad es un recurso limitado: cada día disponemos de una reserva que poco a poco agotamos en tareas que requieren auto-control. Si se nos acaba, tomaremos malas decisiones. En su popular estudio, un grupo de estudiantes llegaron a un laboratorio impregnado con el aroma de galletas de chocolate recién salidas del horno. Los estudiantes después se sentaron en una mesa con 2 platos:

  • Uno con las galletas recién horneadas y algunos trozos de chocolate
  • Otro con rábanos crudos


A algunos estudiantes se les permitió comer las galletas y chocolates, mientras que otros fueron asignados al grupo de los rábanos: podían ver y oler las galletas, mas no podían comerlas. Todos los estudiantes estaban en ayunas y los sentaron en la mesa por algunos minutos en donde observaban los platos enfrente de ellos. Algunos tenían que resistir la tentación de comer galletas, mientras que otros sí las podían disfrutar.

Después los investigadores le pidieron a los estudiantes que trataran de solucionar un rompecabezas imposible de resolver (algo que los participantes no sabían). ¿Qué pasó? Los estudiantes que pudieron comer las galletas intentaron resolverlo durante 20 minutos, mientras que los del grupo de los rábanos se dieron por vencidos después de 8 minutos. El esfuerzo de resistir la tentación de las galletas los dejó con menos energía mental para tratar de resolver el rompecabezas.

Baumeister concluyó que la fuerza de voluntad es un recurso limitado y que, al igual que un músculo, se puede fatigar tras su uso repetido. A este fenómeno le llamó agotamiento del ego.

Desde entonces, otras investigaciones han apoyado la idea original de Baumeister al concluir que controlar impulsos, emociones y pensamientos te drenan de energía que podrías haber usado en otras actividades que requieren auto-control.

Es una hipótesis lógica: cada día tienes un tanque lleno de fuerza de voluntad para usar en tus tareas diarias, incluyendo tus intenciones por comer mejor y hacer ejercicio. Si quieres que no se agote es necesario administrarlo adecuadamente y, si se acaba tu reserva, necesitarás descansar para rellenar el tanque.

Todos lo hemos sentido, llegamos agotados de un largo día de trabajo y lo único que queremos es acostarnos en el sofá, comer un chocolate y ver la televisión. Hacer ejercicio o preparar una cena saludable queda en el olvido.

El fenómeno del agotamiento del ego se hizo popular en psicología social y en los medios, se veía como algo real. Más estudios lo afirmaron y también se escribieron libros que enseñan cómo ejercitar la fuerza de voluntad para incrementar nuestra reserva diaria.

La idea de que la fuerza de voluntad es un recurso limitado parecía estar escrito en piedra… hasta hace poco.

Un estudio publicado este año replicó la hipótesis original de Baumeister en un experimento que incluyó a más de 2 mil participantes en 23 diferentes laboratorios de 11 países –una investigación única–. ¿Qué encontraron? No encontraron evidencia de que la fuerza de voluntad funciona como se había descrito en las últimas dos décadas.2La hipótesis del agotamiento del ego ya se había criticado un año antes en un meta-análisis y algunos meses antes en un estudio, sin embargo, esta gran replica es la que mayor peso ha tenido.

¿Entonces? ¿La fuerza de voluntad se agota o no?

Es incuestionable que existe el sentimiento de que nuestra fuerza de voluntad se agota, todos hemos sentido como nuestra capacidad de auto-control se disminuye si usamos mucho de ella, nos sentimos física y mentalmente agotados después de resistir tentaciones todo el día.

Mientras que aún no entendemos por completo los mecanismos de la fuerza de voluntad, lo que sí sabemos es que la fuerza de voluntad funciona como un recurso limitado solo si creemos que lo es.

 

Cambia tu mentalidad para no depender de la fuerza de voluntad

Nuestras ideas preconcebidas acerca de la fuerza de voluntad afectan cuánta tenemos.

Si pensamos que la fuerza de voluntad es un recurso limitado, es probable que así sea. Un estudio encontró que las personas que creían que su fuerza de voluntad se agota tuvieron un peor desempeño en tareas que requerían autocontrol. Esto no ocurría en aquellas personas que creían tener una fuente ilimitada, de hecho, entre más usaban su autocontrol, mejor se desempeñaban.3Hasta cierto punto, obviamente, no podrás estudiar 15 horas seguidas sin que en algún punto u otro llegue un sentimiento de agotamiento.

De forma similar, la fuerza de voluntad es afectada por las motivaciones detrás de tus metas. Por ejemplo, si comes saludablemente por obligación (porque tienes que hacerlo o por presión de los demás) es probable que tu auto-control se agote rápidamente. En cambio, comer saludablemente por gusto (porque quieres hacerlo y porque consideras que es algo importante para ti) no tiene ningún efecto perjudicial sobre aquello que le llamamos fuerza de voluntad.4estudio. En otras palabras, no toda motivación es igual.

¿Qué nos dice todo esto?

Que nuestras creencias y pensamientos acerca de la fuerza de voluntad muchas veces determinan cómo actuamos y esto puede traducirse en mejores resultados.

 

Recomendaciones finales

Depender de tu fuerza de voluntad para obtener resultados es una mala estrategia a largo plazo. Una mejor alternativa es cambiar tu mentalidad:

  • Cambia la manera en que ves a la fuerza de voluntad. Piensa que es un recurso ilimitado (hasta cierto punto lo es, sí así lo crees) y que entre más practiques tareas retadoras tu “reserva” de fuerza de voluntad se incrementa. Por ejemplo, si se te dificulta prepararte comida saludable, puedes replantear la situación al decirte que cada vez que cocinas saludablemente tu capacidad para hacerlo en el futuro se incrementará.
  • Encuentra el verdadero porqué de tus metas. Encontrar un motivador personal, algo que haces porque realmente quieres y porque lo disfrutas, hace a la fuerza de voluntad irrelevante e incrementa tus probabilidades de éxito.

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Las preguntas y comentarios son bienvenidos

6 comentarios en “¿Se te acaba la fuerza de voluntad? Haz este cambio de perspectiva”

  1. Excelente Profe.
    Como siempre acertado.
    Consideró que este recurso (para mí ilimitado) conjuntamente con una predisposición genética y un buen entorno, dará como resultado alcanzar las metas trazadas

  2. Buen artículo!
    en mi opinión la mejor forma de potenciar la fuerza de voluntad es tener metas a corto y mediano plazo bien establecidas.
    Saludos desde Argentina!

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