La comida nos nutre de mucho más que nutrientes

La nutrición es importante, pero no lo es todo.
comida más que nutrientes portada

La comida desempeña múltiples roles en nuestra vida. Nutrirnos solo es uno de ellos.

La comida también es parte de la cultura, nos hace sentirnos parte de un grupo, facilita la convivencia, nos hace experimentar la expresión creativa de otros (o la nuestra), nos conecta con otros, y nos brinda confort, placer y buenos recuerdos.

Reconocer esto enriquece la experiencia de comer y disminuye nuestras preocupaciones alrededor del exagerado énfasis que a veces le damos al lado nutricional de la comida.

La comida es cultura

El sociólogo Claude Fischler describe a la comida como un puente entre naturaleza y cultura. Tomamos materia prima, la usamos y transformamos de manera distintiva en las distintas regiones del mundo.1fuente

De hecho, la comida (en especial la carne) fue un ingrediente esencial para dar inicio a la cultura: cazar animales de forma cooperativa y subsecuentemente compartir la carne ayudó a promover la socialización humana y el desarrollo del lenguaje.2fuente

A pesar de que nuestras necesidades fisiológicas son las mismas en todo el mundo, nuestros hábitos alimenticios no lo son: de cultura en cultura varía lo que se come, cómo se come y/o cuándo se come. Por ejemplo, algunas culturas comen insectos como parte habitual de su dieta, otras no lo consideran un alimento.

Si visitamos otra cultura, no solo queremos experimentar su distintiva arquitectura, lenguaje, monumentos, paisajes naturales, sino también su distintiva gastronomía.

La comida es identidad

Nos sentimos parte de un grupo –a un país, a una comunidad, a una familia– según lo que comemos.

En forma de broma se me ha dicho que “no soy mexicano” porque no me gustan los alimentos picantes. En otras palabras, es bien reconocido que comer picante es parte de la identidad mexicana.

Además de nuestra identidad colectiva, nuestra identidad individual también se puede formar con base en los alimentos que deseamos (o no) comer. Comer carne, por ejemplo, se ve como un símbolo de masculinidad (para muchos hombres una comida sin carne no es una “verdadera” comida).

Otro ejemplo: las personas que no comen productos animales usualmente se describen así mismas como “soy vegano”, rara vez dicen “sigo una dieta vegana”. Su forma de alimentarse se convierte en parte de quienes son.3Dejar de comer (o empezar a comer) ciertos alimentos puede experimentarse como una pérdida de parte de su identidad –si no soy Pepe “vegano”, ¿quién soy?–.

La comida es un medio de expresión creativa y artística

Es debatible si la gastronomía puede ser considerada como una forma de arte. Lo que no es debatible es que la forma en la que se prepara y presenta al comida puede involucrar a nuestras emociones, mentes y sentidos de la misma forma que lo puede hacer la literatura, pintura o el cine.4Para una discusión del tema lee este artículo

comida y expresión artística
Una manera en la que el chef Grant Achatz presenta sus platillos.

La comida es conexión y convivencia

La comida es central a la vida social, lo que explica su conexión a eventos sociales importantes: cumpleaños, Navidad, bodas… Hay pastel en los cumpleaños, pavo en Navidad, champaña en Año Nuevo o celebraciones de éxito.

Pero más que ser parte central de eventos sociales, el comer es una forma de convivencia diaria. Comer es una pausa en el día que todos compartimos. Al comer juntos, convivimos –y si cocinamos juntos, aún mayor la convivencia–.

La comida también es una forma de establecer y fortalecer lazos sociales, en especial al compartir comida o al cocinar para otros. Al hacerlo, expresamos afecto a seres queridos u hospitalidad a conocidos o extraños.   

Compartir nuestra propia comida manda un mensaje implícito de querer que la otra persona viva, que esté bien a pesar de tener una abundancia de comida, el enlace entre comida y sobrevivencia se mantiene debido a nuestro compartido pasado evolutivo en el que los recursos eran limitados–.

presión social en comida y alcohol

La comida crea emociones y buenos recuerdos

La experiencia de comer un delicioso platillo nos brinda confort, dicha, paz, gozo y alegría. 

Aunque lo que más fuertemente genera emociones positivas son aquellas comidas que son parte de nuestro pasado, que nos regresan a un lugar y tiempo específico de nuestra historia, que nos recuerdan de nuestra infancia o, si vivimos en el extranjero, de nuestro hogar. Son comidas nostálgicas, en las que añoramos algo que está indeleblemente plasmado en nuestra memoria.5El término comida nostálgica viene de Julie Locher. Esta conexión de la comida con emociones y memorias positivas es justo lo que los mercadólogos explotan para vendernos sus productos.

Mi pastel favorito es (y seguirá siendo) el que mi mamá me cocinaba de niño: pastel de caja Classic Yellow de la marca Duncan Hines con betún de chocolate de la misma marca. No es mi favorito porque sea el pastel de mayor calidad, sino por los recuerdos que me brinda.

La comida nos nutre de mucho más que nutrientes

En las palabras del sociólogo Michael Carolan, la comida es claramente más que un simple vehículo de macro y micronutrientes.

Que el énfasis en nutrición, mientras esencial e importante, no te haga perder de vista todo lo que la comida representa.

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