Sabemos de la importancia de la nutrición, el ejercicio y el sueño para vivir más y mejor.
Aunque hay otro elemento que rara vez consideramos en nuestra de lista de recomendaciones de para cuidar de nuestra salud.
Un elemento que tiene un comparable efecto positivo en salud y longevidad que ser físicamente activos y mantener un peso saludable.
¿Cuál es?
Tener relaciones personales de calidad.
“Las buenas relaciones personales nos mantienen felices, saludables y nos ayudan a vivir más”.
Esta es la conclusión de los directores del estudio más largo que se ha hecho sobre el desarrollo del adulto, el Harvard Study of Adult Development que empezó en 1938 y sigue andando.
Sí, la conexión social, el mantener y cultivar relaciones personales de calidad.es igual de importante para nuestra salud que la nutrición y el ejercicio.
Algunos le llaman tener fitness social.
Por ejemplo:
Un estudio que resumió la evidencia de más de 148 estudios con más de 300,000 adultos de todas las edades (desde los 30 hasta los 85 años) de 16 países encontraron que las personas más socialmente conectadas tenían un 50% mayor probabilidad de seguir vivos en un dado año en comparación con aquellas personas con pobres o insuficientes relaciones sociales.
Según los autores, esta influencia de las relaciones sociales en longevidad es comparable con factores como no fumar, no tomar alcohol, ser físicamente activos y mantener un peso saludable.
Visto al revés, y según este otro estudio con más de 3,000,000 de participantes: la soledad y el aislamiento social tienen un impacto negativo en nuestra salud y longevidad comparable con el de tener obesidad.
Y esta conexión entre relaciones personales y salud y longevidad parece ser más que una mera asociación.
Aplicando una serie de criterios y analizando la evidencia desde múltiples ángulos, un grupo de investigadores sugieren que “fuertes relaciones sociales causan una mejor salud y una vida más larga”
¿Cómo se puede explicar esto?
Evolucionamos como seres sociales.
Nuestros ancestros paleolíticos necesitan unos de otros para sobrevivir, para protegerse de depredadores, tener acceso a comida y cuidar a sus descendientes.
La soledad implicaba la muerte.
Por tanto, algunos han argumentado que la conexión social se puede ver como una necesidad biológica y psicológica directamente ligada a nuestra sobrevivencia, salud y bienestar.
Por ejemplo:
Según la teoría de autodeterminación, la conexión social es una de nuestras tres necesidades psicológicas básicas para vivir bien, igual de necesaria que cumplir con nuestros requerimientos de vitaminas y minerales.
Uno de los mecanismos más estudiados de porque nuestras relaciones conducen a una mayor salud y longevidad es que tienen un efecto amortiguador del estrés.
Y una mayor regulación del estrés equivale a una mejor salud.
Suena lógico: tienes un estresante día de trabajo y el hecho de tener a alguien que te escuche sin juzgarte tiene un efecto calmante.
Y este efecto amortiguador de estrés pudiera explicar porque se ha observado que las personas con mayor conexión social tienen un mejor respuesta inmune en comparación con aquellos pocas o pobres conexiones sociales.
Entonces:
Además de cultivar buenos hábitos de alimentación, ejercicio y sueño, cultivemos buenas relaciones personales.
Nos mantienen felices, saludables y nos ayudan a vivir más y mejor.





