Desde hace unos meses he visto a más asesorados que toman los relativamente nuevos medicamentos para perder peso y regular los niveles de glucosa (o azúcar) en sangre.
Probablemente ya los has oído:
Ozempic, Wegoby, Rybelsus…
Ambos tienen el fármaco llamado semaglutida.
También he visto a otros asesorados a quienes sus médicos les han recomendado estos medicamentos pero que no quieren tomarlos por sentir que es “hacer trampa”.
Y llegan conmigo preguntándome qué pienso acerca de ellos.
¿Funcionan?
¿Son seguros?
¿Qué pasa si lo tomo y después lo dejo?
Quizás tú (o tus pacientes) también tengan sus dudas.
Hoy te comparto las respuestas a las preguntas más comunes y al final te doy mi opinión profesional.
¿Qué es la semaglutida?
Es un una forma sintética de una proteína llamada GLP-1 que se produce naturalmente en el intestino después de cada comida.
La GLP-1 tiene dos funciones principales:
Incrementar la sensación de saciedad después de comer.
- Incrementar la sensación de saciedad después de comer. Incrementar la sensación de saciedad después de comer.
- Regular los niveles de glucosa en sangre (al estimular la secreción de insulina y retrasar al vaciamiento gástrico).
Por lo tanto, se recomienda la semaglutida para personas con sobrepeso u obesidad y/o para aquellas con (pre)diabetes.
¿Y para qué tomarla si nuestro cuerpo ya la produce naturalmente?
Porque personas con obesidad usualmente tienen niveles alterados de GLP-1.
En específico, tienen una elevación atenuada de GLP-1 después de comer.
Si en una persona con peso saludable la GLP-1 se eleva alrededor de 30% después de una comida, en alguien con obesidad la elevación puede ser de solo 5% o menos (estos porcentajes los saqué de este estudio).
De hecho, algunos dicen que tomar semaglutida es fisiológicamente similar a tener una cirugía bariátrica
¿Por qué?
Porque después de una cirugía bariátrica se incrementan los niveles de GLP-1.
¿Sabes qué otras estrategias pueden incrementar los niveles de GLP-1 después de comer?
Hacer ejercicio y comer despacio.
Los efectos son mucho menores que tomar GLP-1 en forma de medicamento, pero todo cuenta.
Y en el caso de comer despacio, la evidencia aún no es tan contundente y posiblemente solo aplique para algunas personas. Aun así, comer despacio tiene otros beneficios fuera de sus potenciales efectos en la GLP-1.
¿En realidad funciona la semaglutida para perder peso?
Sí.
Un análisis de 4 estudios con 3,613 participantes sin diabetes encontró que la semaglutida inyectable lleva a perder un promedio de 11.85% de peso corporal, lo cual es considerable.
Mira, te comparto los resultados del estudio más grande incluido en el análisis anterior.
Después de un año de tomar semaglutida (2.4 mg) combinado con recomendaciones de ejercicio y un plan de alimentación, los 1,306 participantes perdieron, en promedio, 16.9% de su peso o 15.3 kilos.
Pasaron de un peso promedio de 105.4 kg a 90.1 kg:

Este tipo de resultados no son usuales con ningún otro tipo de fármaco para perder peso.
Aunque ojo: estos resultados son resultados promedio.
Algunas personas pueden perder hasta 20% o más de su peso, mientras que otras pueden perder menos del 5%.
Como vimos en la newsletter pasada: cada cuerpo responde de diferente manera.
¿También funciona para regular los niveles de glucosa en sangre?
También.
Por ejemplo:
Un análisis de 11 estudios encontró que en personas con diabetes la semaglutida oral disminuye la hemoglobina glicosilada (HbA1c) –una medida de los niveles de glucosa a lo largo de 3 meses– en alrededor de 1%, lo cual es un buen progreso.
Una disminución de 1% en HbA1c es el equivalente a disminuir los niveles promedio de glucosa en alrededor de 18 mg/dl.
¿Tiene efectos secundarios?
Todo fármaco tiene potenciales efectos secundarios.
Pero en comparación con otros fármacos para perder peso, la semaglutida es más noble.
Los posibles efectos secundarios más comunes son síntomas gastrointestinales como náusea, vómito, constipación y diarrea.
La mayoría de las personas no presentan síntomas de este tipo. Y de las pocas personas que sí, lo más común es que los síntomas desparecen por sí mismas con el paso del tiempo.
¿Qué pasa si la dejas de tomar?
Aquí está lo interesante.
Regresemos al estudio que mencioné arriba. Ese en el que después de un año de tomar semaglutida las personas perdieron, en promedio, 15.3 kg o 16.9% de su peso corporal.
Bueno, pues después de ese primero año los participantes del estudio dejaron el fármaco y se seleccionó a un subgrupo de esos participantes para ver qué ocurría un año después.
¿Y qué ocurrió?
Los participantes recuperaron dos tercios del peso que habían perdido.
Fueron de 105.6 kg a 87.5 kg después del primero año y de 87.5 kg a 99 kg después del segundo año:

Y sus niveles de glucosa regresaron a casi el mismo nivel antes empezar a tomar el fármaco.
Su hemoglobina glicosilada (HbA1c) fue de 5.7 a% a 5.2% y de regreso a 5.6%:

Lo veo así:
La semaglutida puede ser una ayuda extra por mientras de que cultivas buenos hábitos de estilo de vida.
Y no tiene nada de malo usar algo de ayuda extra si la necesitas.
Pero no es un sustituto.
Es como usar muletas tras una fractura de pierna. La usas por mientras de que te enfocas en tu rehabilitación física con el objetivo de eventualmente dejarlas y caminar bien sin ellas.
La razón por la que considero que las personas recuperaron dos tercios de su peso cuando dejaron la semaglutida es porque no construyeron los hábitos de estilo de vida para mantener el peso perdido.
No construyeron la autoeficacia o la confianza en sí mismos para mantener su peso sin el fármaco.
Esto no me lo estoy inventando, sino que es algo que se ha observado en algunos estudios. Es un tema interesante, pero no quiero alargar más este email. Quizás te platique más de ello más adelante.
Aunque esto es solo una hipótesis. Los estudios que cito aquí no dan datos sobre el estilo de vida de los participantes.
Pero bueno…
Con o sin semaglutida, yo te puedo ayudar a cultivar los hábitos de estilo de vida para regular tus niveles de glucosa en sangre, perder peso y mantenerlo.
Si te interesa, dale un vistazo al Plan Vitae.





